Santo Domingo. — Nashla Bogaert ha construido una carrera que va mucho más allá de la actuación. Desde sus primeros pasos en la televisión dominicana hasta convertirse en una reconocida actriz, productora y directora, su trayectoria refleja una evolución constante y el deseo de asumir nuevos desafíos dentro de la industria audiovisual.
En 2004, Nashla Bogaert comenzó a ganar popularidad en la televisión dominicana como parte de “Divertido con Jochy”, programa que se convirtió en una importante escuela para su desarrollo frente a las cámaras. Dos años después daría otro paso decisivo al debutar en el cine con “Viajeros”, donde interpretó a Romelia, un personaje que marcó el comienzo de una trayectoria cinematográfica que con el tiempo la llevaría a asumir nuevos y mayores desafíos.
Con el paso de los años, Nashla fue demostrando que su presencia en el cine no sería pasajera. Películas como ¿Quién manda?, Código Paz, La Gunguna y Reinbou le permitieron asumir personajes diferentes y ganarse un espacio entre las actrices más destacadas de la nueva generación del cine dominicano
Pero Nashla no se conformó con estar frente a las cámaras. Su inquietud creativa la llevó a involucrarse cada vez más en la producción cinematográfica, hasta convertirse en una de las impulsoras de proyectos desde detrás de escena. Junto a David Maler y otros colaboradores, desarrolló iniciativas que ampliaron su participación dentro de la industria audiovisual y confirmaron que su visión iba mucho más allá de la actuación.
Otro capítulo importante en su evolución llegó con Dominicana’s Got Talent, donde Nashla combinó su experiencia frente a las cámaras con su trabajo como productora ejecutiva. El proyecto le permitió participar en la búsqueda y evaluación de nuevos talentos dominicanos, reafirmando una faceta de su carrera en la que no solo interpreta historias, sino que también contribuye a hacerlas posibles.
Uno de los pasos más significativos de esa evolución llegó en 2023, cuando Nashla estrenó No me conoces, su debut como directora. El documental aborda temas de identidad, raíces y la manera en que los prejuicios pueden influir en la construcción de una sociedad, mostrando a una Bogaert dispuesta a contar historias desde una perspectiva mucho más personal.
Su trabajo también ha encontrado respaldo en los principales premios de la industria. Nashla ha sido reconocida con distinciones como el Premio del Público de los Premios Platino y premios La Silla por sus actuaciones, reconocimientos que reflejan una carrera en la que el talento y la disciplina han ido de la mano.
Su agenda continúa activa y el teatro vuelve a ocupar un lugar importante en su presente. En septiembre, Nashla llegará a la Sala Manuel Rueda con Una hora de tranquilidad, comedia del dramaturgo francés Florian Zeller dirigida por Pepe Sierra, donde compartirá escenario con José Guillermo Cortines, David Maler, Vicente Santos, Graciella Dietsch y Yasser Michelén.
Su crecimiento profesional también la ha llevado a ocupar espacios de valoración dentro de la industria cinematográfica internacional. En 2025, Bogaert formó parte del jurado de la Competencia Internacional de Largometrajes del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, una distinción que refleja el reconocimiento alcanzado por su trayectoria y su vínculo cada vez más sólido con el séptimo arte.
Su presencia también continúa proyectándose hacia producciones de alcance internacional, mientras mantiene una agenda que combina cine, televisión y teatro. En 2026 llegó a las salas con Animales, película dirigida por José Ramón Alamá, en la que comparte protagonismo con María del Mar Bonelly y un destacado elenco dominicano.
Más allá de los personajes, los premios y los proyectos, Nashla Bogaert representa una generación de artistas dominicanos que entendió que el crecimiento profesional también implica asumir riesgos y aprender nuevos oficios. Actriz, productora, directora y comunicadora, ha ido ampliando su campo de acción sin perder de vista aquello que la llevó inicialmente a las cámaras: contar historias y conectar con la gente.
Y quizás ahí está la clave de su vigencia: Nashla Bogaert no parece interesada en quedarse en un solo lugar. Cada nuevo proyecto abre una puerta diferente y, después de más de dos décadas frente a las cámaras, continúa buscando historias que la reten, personajes que la hagan crecer y espacios desde los cuales seguir aportando al cine y al arte dominicano. Su carrera, lejos de llegar a un punto final, parece entrar en una nueva etapa.









































