Brasilia, Brasil. — La República Dominicana protagonizó anoche una de sus victorias más importantes de los últimos tiempos al derrotar 94-90 a Brasil en su propia casa, en el inicio de la segunda fase de las eliminatorias de América rumbo a la Copa Mundial de Baloncesto Catar 2027.
El triunfo tuvo un sabor especial. Brasil había llegado al compromiso con seis victorias sin derrotas, mientras que el conjunto dominicano tenía la difícil misión de jugar ante su público y frente a un rival que parecía tener el control del grupo.
Pero Dominicana no se intimidó.Después de comenzar debajo 29-18 en el primer cuarto y llegar al descanso perdiendo 58-50, el equipo dirigido por Néstor “Che” García reaccionó con autoridad. La defensa comenzó a provocar errores y la ofensiva encontró el ritmo necesario para darle vuelta al partido.
El tercer período fue determinante. República Dominicana se impuso 25-14 y entró al último cuarto con ventaja de 75-72. A partir de ahí, los quisqueyanos resistieron cada intento de reacción de los locales hasta asegurar el triunfo por 94-90.
La figura indiscutible fue Jean Montero, quien asumió la responsabilidad ofensiva en los momentos más importantes y terminó con 30 puntos, convirtiéndose apenas en el tercer jugador dominicano en alcanzar esa cifra con la selección nacional. Antes que él, solo Al Horford y Karl-Anthony Towns habían conseguido anotar 30 puntos o más defendiendo la camiseta dominicana.
A su lado apareció un extraordinario Andrés Feliz, quien aportó 24 puntos, ocho asistencias y cuatro rebotes. Entre Montero y Feliz sumaron 54 puntos, convirtiéndose en la principal pesadilla para la defensa brasileña.
Pero hubo otra actuación que merece un capítulo especial. Joel Soriano asumió un verdadero compromiso con la patria para estar en Brasilia, realizando nada menos que cinco vuelos para poder llegar a tiempo al compromiso. Y una vez en la cancha, respondió como un guerrero: terminó con 13 puntos y nueve rebotes, imponiendo su fortaleza especialmente en los rebotes ofensivos.
Precisamente, el dominio de Soriano y de la República Dominicana en los rebotes ofensivos terminó siendo una de las armas que más daño hizo a la defensa brasileña. Cada segunda oportunidad significaba una nueva posesión dominicana y terminó desgastando a los locales en los momentos decisivos. Dominicana capturó 19 rebotes ofensivos, una cifra que refleja el dominio físico mostrado por el conjunto quisqueyano.
Otro de los protagonistas fue David Jones-García, quien aportó ocho puntos, seis rebotes y dos bloqueos antes de ser expulsado del encuentro tras recibir dos faltas antideportivas. Su presencia física y defensiva también formó parte del esfuerzo colectivo que permitió a Dominicana completar la remontada.La selección dominicana mostró carácter en los momentos de mayor presión. Luego de estar ocho puntos debajo al medio tiempo, regresó del camerino con otra actitud y convirtió el tercer cuarto en el punto de inflexión del partido.
Con la victoria, República Dominicana mejoró su récord a 5-2 en el Grupo E, mientras Brasil sufrió su primera derrota después de seis triunfos consecutivos y quedó con marca de 6-1.
El resultado representa mucho más que una victoria de cuatro puntos. Dominicana demostró que puede competir de tú a tú con una de las selecciones más fuertes del continente y, sobre todo, que tiene argumentos para soñar con regresar a una Copa Mundial.
Ahora el conjunto quisqueyano regresa a casa para enfrentar el próximo lunes 31 de agosto a Chile, en la Arena BanReservas Profesor Virgilio Travieso Soto, en Santo Domingo.
En Brasilia, Dominicana dio un golpe de autoridad. Montero puso los puntos, Feliz manejó los tiempos, Soriano peleó cada rebote como si fuera el último y Jones-García aportó intensidad. Pero, por encima de todo, fue una selección que jugó por la patria.








































