SANTO DOMINGO, RD. — Con un despliegue de seguridad inusual y bajo la mirada atenta de víctimas, abogados y observadores sociales, inició este lunes 12 de enero de 2026 la audiencia preliminar contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set. El proceso, que se celebra en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, marcará si el expediente supera el filtro probatorio y avanza a juicio de fondo.
La sesión es presidida por el juez Raymundo Mejía Zorrilla, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional. El Ministerio Público, encabezado por Wilson Camacho, busca formalizar la acusación tras nueve meses del siniestro que sacudió al país.
Acusaciones y peritaje
La imputación incluye homicidio involuntario, golpes y heridas involuntarias y negligencia grave. De acuerdo con el informe técnico de la ONESVIE, el colapso del techo se produjo por una sobrecarga estructural asociada a la instalación de equipos de climatización y tinacos de gran capacidad sin estudios técnicos, además de filtraciones visibles reportadas desde 2024 que no habrían sido atendidas.
Clamor de justicia y debate jurídico
En las afueras del tribunal, decenas de familiares de las 236 víctimas mortales y de más de 180 heridos exigieron justicia. Los abogados de las víctimas presionan para variar la calificación a homicidio voluntario con dolo eventual, alegando que los propietarios conocían el riesgo y omitieron actuar. La discusión eleva el umbral de responsabilidad y endurece el panorama penal.
Estrategia de defensa y compensaciones
La defensa intentó incorporar nuevos peritos para una evaluación independiente de la estructura, sin éxito hasta el momento. Paralelamente, trascendió la firma de cerca de 40 acuerdos de compensación con algunas familias, lo que redujo querellas particulares; sin embargo, la acción penal continúa por tratarse de un proceso impulsado por el Estado.
Contexto del caso
El colapso ocurrió la madrugada del 8 de abril de 2025, durante una presentación del merenguero Rubby Pérez, quien perdió la vida en el incidente. La magnitud del hecho convirtió el caso en un punto de inflexión sobre estándares de seguridad, fiscalización y responsabilidades empresariales.
Línea de fondo: el expediente entra a su hora de la verdad. Si el tribunal valida la suficiencia probatoria, la negligencia alegada dejará de ser un señalamiento técnico para convertirse en el eje de un juicio que puede redefinir responsabilidades en el sector del entretenimiento. El reloj judicial corre.
Descubre más desde elPais.do
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.





































