Santo Domingo. El presidente de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, llamó este miércoles a evitar una escalada de violencia en Venezuela y exhortó a retomar un diálogo político amplio entre los propios venezolanos como única vía sostenible para alcanzar una paz duradera.
Durante una alocución transmitida por radio, televisión y plataformas digitales, Fernández fijó una posición frente a la reciente operación militar de los Estados Unidos en territorio venezolano, subrayando que se trata de un proceso aún en desarrollo y advirtiendo sobre el riesgo de un mayor derramamiento de sangre que afecte directamente a la población civil.
El líder opositor dominicano sostuvo que la salida a la crisis venezolana debe surgir del entendimiento interno, mediante mecanismos de consenso que permitan restablecer la convivencia democrática y crear condiciones para el progreso económico y social.
Fernández recordó que el punto crítico más reciente del conflicto fue el cuestionamiento a la legitimidad de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, proceso en el que participó como observador electoral internacional. Señaló que, en ausencia de las actas de escrutinio por mesa y centro de votación, no era técnicamente posible proclamar un ganador.
Indicó que esta valoración se produjo tras consultas con expertos electorales de las Naciones Unidas, el Centro Carter y el excanciller brasileño Celso Amorim.
En su intervención, Fernández marcó distancia con la postura del gobierno del Partido Revolucionario Moderno, al que reprochó limitarse a un seguimiento pasivo de los acontecimientos, sin asumir un liderazgo diplomático basado en principios de soberanía, autodeterminación y derecho internacional.
Asimismo, lamentó que la República Dominicana haya perdido la oportunidad de convertirse en un foro regional de resolución de conflictos, como ocurrió tras la Cumbre de Río de 2008, cuando el país sirvió de escenario para la distensión entre Colombia, Ecuador y Venezuela.
Fernández afirmó que su posición coincide con los llamados del papa León XIV y del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, quienes han advertido sobre los riesgos de una mayor inestabilidad y han insistido en el respeto al derecho internacional y en la prohibición del uso de la fuerza.
Al concluir, reiteró el llamado de la Fuerza del Pueblo a la sensatez, la tolerancia y el diálogo, con la esperanza de que Venezuela retome el camino de la libertad, la justicia y la democracia.
Fernández plantea el diálogo como eje ante la crisis venezolana y cuestiona la pasividad diplomática dominicana
La crisis venezolana vuelve a colocarse en el centro del debate regional, esta vez con un llamado explícito desde la República Dominicana a retomar el diálogo político como mecanismo de contención frente a una posible escalada de violencia. El planteamiento fue formulado por Leonel Fernández, presidente de la Fuerza del Pueblo, quien fijó una posición sustentada en criterios jurídicos, electorales y de derecho internacional.
Fernández advirtió que los acontecimientos recientes —incluida la operación militar estadounidense en territorio venezolano— elevan el riesgo de una mayor inestabilidad regional, especialmente en una zona históricamente reconocida como espacio de paz. En ese sentido, insistió en que cualquier salida impuesta por la fuerza está condenada a profundizar el conflicto.
Uno de los ejes centrales de su argumentación fue el cuestionamiento al proceso electoral venezolano de julio de 2024. Desde su experiencia como observador internacional, Fernández sostuvo que la ausencia de actas de escrutinio impedía validar un resultado definitivo, postura que —según explicó— fue compartida tras consultas técnicas con instancias especializadas, incluido el sistema de Naciones Unidas y el Centro Carter.
A partir de ese diagnóstico, el exmandatario dominicano propuso colocar el diálogo político entre venezolanos como punto de partida para una solución negociada, orientada a la reconciliación nacional y a la reconstrucción institucional. Enfatizó que esta vía no solo es más eficaz, sino coherente con los principios de la Carta de la ONU y de la Organización de los Estados Americanos, que privilegian la solución pacífica de controversias.
En el plano interno, Fernández aprovechó su intervención para cuestionar la política exterior del actual gobierno dominicano, al que acusó de haber renunciado a un papel activo en la diplomacia regional. Recordó que la República Dominicana fue reconocida en el pasado como espacio de mediación y diálogo, especialmente tras la Cumbre de Río de 2008, cuando fungió como escenario para resolver tensiones entre varios países sudamericanos.
El dirigente político subrayó que su postura encuentra respaldo en llamados internacionales recientes, incluyendo los pronunciamientos del papa León XIV y del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quienes han expresado preocupación por el deterioro de la situación venezolana y han exhortado a evitar el uso de la fuerza.
Fernández también reivindicó su trayectoria de casi 25 años participando en esfuerzos de mediación y observación electoral en Venezuela, a solicitud de organismos internacionales como el Centro Carter y UNASUR, destacando que su actuación ha sido siempre de carácter desinteresado y orientada a la paz.
El llamado final fue a la prudencia y a la responsabilidad política. En un contexto geopolítico volátil, Fernández planteó que el diálogo no es una concesión, sino una inversión estratégica en estabilidad regional, democracia y bienestar social, tanto para Venezuela como para el conjunto de América Latina y el Caribe.
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