SANTO DOMINGO.– La calma habitual de la mañana del sábado en el corazón de la capital se vio drásticamente interrumpida hoy por un despliegue de fuerzas de seguridad sin precedentes en las inmediaciones de la Avenida Máximo Gómez. Desde las primeras horas del día, unidades de la Policía Nacional y fuerzas especiales rodearon el edificio que alberga a la conocida tienda Teleofertas, ubicada en la intersección con la Avenida 27 de Febrero, para ejecutar un operativo de desalojo que capturó la atención de transeúntes y conductores.
El despliegue y la ejecución
El operativo, que inició alrededor de las 6:00 a.m., contó con la presencia de ministeriales y brigadas de carga que procedieron a retirar mercancías y mobiliario del establecimiento. Según las autoridades presentes, la acción responde a una sentencia judicial definitiva por una litis sobre la propiedad del inmueble que se extendía por varios años.
A medida que avanzaba la mañana, la tensión aumentó entre los empleados del local y el personal encargado del lanzamiento. «Es un golpe duro para las familias que dependen de este comercio, no esperábamos que fuera hoy», expresó uno de los trabajadores afectados, mientras observaba cómo cajas de electrodomésticos eran depositadas en la acera bajo custodia policial.
Impacto en la movilidad urbana
La ejecución del desalojo provocó un nudo crítico en el tránsito de una de las arterias más importantes de la ciudad. Agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) se vieron obligados a desviar el flujo vehicular en el cuadrante de la Máximo Gómez, lo que generó retrasos significativos para quienes intentaban cruzar hacia el sur y el oeste de la capital.
Base legal
Fuentes vinculadas al proceso indicaron que el desalojo es el resultado de un largo conflicto legal entre los propietarios del terreno y los arrendatarios del local. Aunque los representantes legales de la tienda intentaron presentar recursos de último minuto, la orden de fuerza pública fue ratificada y ejecutada sin incidentes de violencia física reportados hasta el mediodía.
Hasta el momento, la gerencia de la plaza no ha emitido un comunicado oficial sobre el destino de la mercancía ni sobre el futuro de la sucursal, mientras que el edificio permanece bajo estricta vigilancia policial para evitar ocupaciones o disturbios tras la salida del personal.








































