El evento más crítico ocurrió en la carretera turística, donde el puente que cruza sobre el río Camú no resistió la fuerza de la corriente y colapsó totalmente. Esta fractura interrumpe una de las arterias más importantes para la conectividad y el turismo en la región norte.
De igual forma, en el municipio de Los Hidalgos, el paso elevado en la zona de Altos de la Boca sufrió daños estructurales graves. Ambos incidentes han paralizado el tránsito, complicando significativamente la movilidad en toda la provincia.
Rescates dramáticos y comunidades inundadas
La crecida de las aguas sorprendió a cientos de residentes, obligando a los cuerpos de socorro a realizar intervenciones de alto riesgo.
- Hazaña en Monte Bravo: Miembros de Rescate Ámbar salvaron a una familia que se vio obligada a subir al tejado de su casa para no ser arrastrada por la corriente.
- Municipios afectados: Desde Villa Montellano hasta Villa Isabela, el desbordamiento del río Bajabonico inundó sectores como La Maternidad, El Tamarindo y Baraguana. Los residentes reportan la pérdida total de ajuares y daños severos en las viviendas.
- Derrumbes en la vía hacia Navarrete: Se registran aludes de tierra en la zona de El Copey y cerca del túnel de Altamira. Las autoridades recomiendan precaución extrema o evitar el tránsito por esta vía hasta que se despejen los escombros.
Intervención gubernamental en la «Tacita de Plata»
Ante la magnitud de los daños, el Gobierno central ha iniciado el despliegue de asistencia. El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, anunció su traslado inmediato a la provincia para evaluar los daños en el terreno.
Se espera que en las próximas horas se coordinen operativos de limpieza y la entrega de suministros básicos para las familias que han quedado a la intemperie o con sus hogares cubiertos de lodo.
Respuesta gubernamental
Ante la magnitud del desastre, el Poder Ejecutivo ha movilizado sus fichas. El ministro José Ignacio Paliza confirmó su traslado inmediato a la «Tacita de Plata» para evaluar los destrozos en el terreno y coordinar la entrega de suministros a los damnificados que hoy despiertan con el lodo en sus puertas.
Estado de situación:
Puerto Plata permanece bajo vigilancia mientras se cuantifican los daños estructurales y se intenta restablecer el paso en los puntos críticos.








































