SANTO DOMINGO — El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) tomó la decisión de dejar sin efecto la consulta de aspirantes presidenciales que tenía programada para el próximo 18 de octubre, reestructurando por completo su calendario interno y trasladando la selección definitiva de su candidatura para mediados del año 2027. Este viraje en la estrategia de la organización opositora responde a una compleja acumulación de factores operativos, jurídicos y políticos que venían presionando la viabilidad del proceso desde semanas atrás.
Entre los detonantes principales que llevaron a la cúpula peledeísta a frenar la jornada figura la negativa de la Junta Central Electoral (JCE) a facilitar equipos tecnológicos y soporte logístico para un evento de carácter partidario. Ante la imposibilidad de contar con la plataforma electrónica del órgano comicial, el partido se vio abocado a replantear todo el montaje operativo bajo un esquema de votación manual con boletas físicas, lo que implicaba retos logísticos titánicos en un tiempo sumamente reducido.
A las dificultades técnicas se sumaron fuertes debates internos en torno a la depuración y manejo del padrón de electores, un elemento que generó fricciones y advertencias por parte de diversos dirigentes sobre la necesidad de transparentar el registro de concurrentes. Voces a lo interno de la organización, incluyendo a legisladores y miembros de peso, advirtieron públicamente sobre los riesgos de correr contra el reloj con un padrón cuestionado y sin las garantías operativas óptimas a nivel nacional.

Asimismo, la dirigencia evaluó con detenimiento el impacto del marco normativo y los plazos estipulados por la ley electoral para la celebración de primarias y convenciones de las organizaciones políticas. Forzar una consulta anticipada en medio de un escenario de tensiones técnicas y legales corría el riesgo de generar mayor crispación a lo interno, restando cohesión a una organización que busca relanzar su estructura con miras al próximo ciclo electoral.
Con este replanteamiento, el PLD desactiva temporalmente el proselitismo intensivo de su proceso interno para reenfocar sus energías en la reorganización institucional y el fortalecimiento de sus bases territoriales. La alta instancia partidaria indicó que el proceso para escoger al representante oficial de la organización se apegará estrictamente a los plazos legales establecidos para el año 2027, calmando así las turbulentas aguas que amenazaban la estabilidad logística del partido.






