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Opinión

Elecciones 2028: la nueva polarización política dominicana

Los primeros escenarios presidenciales muestran un electorado dividido, liderazgos personales con mayor peso y partidos que enfrentan el desafío de conquistar a una ciudadanía cada vez menos atada a las estructuras tradicionales.

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SANTO DOMINGO.– A menos de dos años de las elecciones presidenciales de 2028, el tablero político dominicano comienza a mostrar una configuración distinta. Ya no se trata únicamente de una competencia entre partidos. Los datos disponibles apuntan a una confrontación cada vez más marcada entre figuras políticas, mientras una parte importante del electorado mantiene distancia de las organizaciones tradicionales.

La encuesta RD Elige de septiembre de 2026, elaborada por Investigaciones Digitales para RCC Media, coloca a David Collado y Leonel Fernández como las figuras que concentran los mayores porcentajes en los escenarios presidenciales evaluados. La medición fue realizada entre el 4 y el 11 de septiembre entre 820 dominicanos mayores de 18 años con acceso a plataformas de Meta y reporta un margen de error general de ±5 puntos porcentuales.

Los resultados no permiten anticipar quién ganará las elecciones de 2028, pero sí ofrecen una fotografía de cómo se distribuyen actualmente las preferencias dependiendo de los candidatos incluidos en cada escenario.

Un mapa electoral dividido entre figuras

En el primer escenario planteado por RD Elige, Leonel Fernández registra 35.8 %, seguido por Carolina Mejía con 31.6 % y Gonzalo Castillo con 16.1 %. Otro 16.5 % de los consultados respondió que no sabía por quién votaría.
Cuando David Collado entra en la combinación, el panorama cambia.

En un segundo escenario, Collado alcanza 40.5 %, Leonel Fernández obtiene 32.8 % y Abel Martínez 11.4 %, mientras 15.3 % permanece sin definir una opción.
En la tercera combinación, Collado registra 40.7 %, Fernández 32.5 % y Gonzalo Castillo 13.7 %.
Más que una elección definida, las tres combinaciones muestran una característica importante del momento político: una parte considerable de las preferencias está comenzando a concentrarse alrededor de nombres concretos.

La competencia hacia 2028 podría estar transitando, por tanto, desde la tradicional confrontación entre organizaciones políticas hacia una disputa donde la capacidad individual de los aspirantes para atraer electores fuera de sus respectivos partidos tendrá un peso considerable.

David Collado domina actualmente la competencia interna del PRM

Dentro del Partido Revolucionario Moderno, la diferencia mostrada por RD Elige es amplia.
Entre los simpatizantes del PRM consultados, David Collado obtiene 66.5 % cuando se pregunta quién debería ser el candidato presidencial de esa organización en 2028. Carolina Mejía alcanza 18.5 %, seguida por Guido Gómez Mazara con 5.8 %, Raquel Peña con 5.3 % y Wellington Arnaud con 2.6 %.

Cuando la pregunta se extiende a la población general, Collado obtiene 42.2 % y Mejía 26.9 %.
Los números reflejan una concentración significativa de las preferencias en torno al actual ministro de Turismo dentro del universo medido, aunque todavía falta un largo proceso político antes de la definición de las candidaturas.

Ese elemento resulta relevante porque el presidente Luis Abinader no puede aspirar nuevamente a la Presidencia en 2028, convirtiendo la sucesión dentro del oficialismo en uno de los procesos que marcarán el próximo ciclo electoral.

Leonel Fernández conserva un núcleo electoral importante

Del lado opositor, Leonel Fernández aparece como una presencia constante en los tres escenarios presidenciales presentados por RD Elige. Sus porcentajes oscilan entre 32.5 % y 35.8 %, independientemente de si enfrenta a Carolina Mejía o a David Collado. Esa estabilidad permite observar un núcleo importante de respaldo alrededor del expresidente y dirigente de Fuerza del Pueblo.

Sin embargo, los propios escenarios muestran que la composición de la boleta resulta determinante. Fernández ocupa el porcentaje más alto cuando la candidata oficialista incluida es Carolina Mejía, mientras que Collado registra el porcentaje mayor en los otros dos ejercicios. No se trata todavía de una contienda electoral real, sino de escenarios hipotéticos que permiten medir cómo podría redistribuirse el electorado ante distintas combinaciones de candidatos.

El PLD busca reconstruir su espacio

La encuesta también muestra movimientos dentro del Partido de la Liberación Dominicana.
Entre los simpatizantes peledeístas consultados por RD Elige, Gonzalo Castillo alcanza 61.6 % de preferencia para encabezar la candidatura presidencial del partido. Francisco Javier García obtiene 18.5 % y Abel Martínez 7.5 %.
La situación del PLD presenta una particularidad.

Mientras Gonzalo Castillo concentra actualmente una parte importante de las preferencias internas, los escenarios nacionales medidos por RD Elige sitúan las opciones peledeístas por debajo de Collado y Fernández.
El desafío de esa organización no consiste únicamente en definir un candidato. También tendrá que ampliar nuevamente su capacidad de atracción fuera de su estructura tradicional si pretende modificar el equilibrio mostrado por las mediciones actuales.

La gestión de Abinader también refleja una sociedad dividida

La polarización no se limita a los posibles candidatos de 2028.
La evaluación del presidente Luis Abinader se encuentra prácticamente dividida en dos mitades.
RD Elige registra una aprobación presidencial de 50.3 %. Al desglosar la valoración de su gestión, 26 % la califica como excelente, 19.2 % como buena y 5.1 % como regular.

En el lado negativo, 15 % la considera mala y 34.7 % pésima.
La fotografía resulta políticamente relevante: existe un bloque considerable que mantiene una valoración positiva del mandatario y otro de tamaño similar que expresa una evaluación negativa. Esa división puede tener efectos sobre la sucesión del PRM, porque el candidato oficialista de 2028 deberá construir una identidad propia mientras administra simultáneamente el balance político del segundo mandato de Abinader.

El costo de vida y los problemas sociales entran en la ecuación electoral

La competencia política tampoco ocurre en el vacío.
Según RD Elige, los problemas sociales concentran 31.9 % de las preocupaciones sobre la situación del país, mientras los problemas económicos representan 30.2 %. La seguridad alcanza 14.7 % y la corrupción 13.3 %.
De manera individual, el alto costo de la vida aparece como el principal problema nacional con 15.1 %, seguido de la migración con 13.6 % y la corrupción con 13.3 %.

Cuando la pregunta se traslada directamente a la realidad de las familias, la presión económica adquiere todavía mayor peso: el costo de la vida alcanza 24.7 %, los bajos salarios 16 % y el desempleo 9.5 %. Agrupados, los problemas económicos representan 50.2 % de las preocupaciones familiares.
Esto coloca la economía cotidiana, los servicios y los problemas sociales en el centro de cualquier estrategia política rumbo a 2028.

Menos identificación partidaria, mayor peso de los candidatos

Otro elemento permite comprender mejor el escenario.
Una encuesta de ACD Media realizada en julio de 2026, distinta de RD Elige, encontró que 55.6 % de los entrevistados afirmaba no simpatizar con ningún partido político.

Aunque ambas mediciones utilizan metodologías diferentes y sus resultados no deben mezclarse como si pertenecieran a una misma serie estadística, el dato aporta contexto sobre el debilitamiento de la identificación partidaria.
En la práctica, eso significa que una cantidad considerable de electores puede evaluar candidatos sin sentirse necesariamente obligada por una identidad política permanente. Ese fenómeno aumenta el valor de la imagen personal, la gestión pública, el posicionamiento individual y la capacidad de los candidatos para conectar con ciudadanos situados fuera de las militancias tradicionales.

Una polarización diferente

La República Dominicana no parece encaminarse, al menos por ahora, hacia una polarización estrictamente partidaria similar a la que caracterizó otros momentos de su historia política. Lo que comienza a observarse es una polarización alrededor de liderazgos. David Collado concentra actualmente una parte importante de las preferencias dentro del PRM y registra alrededor del 40 % en los escenarios presidenciales donde aparece.

Leonel Fernández mantiene, por su parte, un respaldo que supera el 32 % en todas las combinaciones medidas.
El PLD intenta recuperar espacio con Gonzalo Castillo como la figura que actualmente recibe mayor respaldo entre sus simpatizantes. Y detrás de esas estructuras existe un segmento ciudadano que, de acuerdo con otras mediciones recientes, mantiene una relación mucho más distante con los partidos.
Ese puede terminar siendo uno de los elementos decisivos del proceso electoral que apenas comienza.

2028 todavía está lejos

Las elecciones presidenciales dominicanas se celebrarán en mayo de 2028. Entre septiembre de 2026 y ese momento pueden cambiar candidatos, alianzas, condiciones económicas, prioridades sociales y preferencias electorales.
Por eso las encuestas actuales deben interpretarse como fotografías de un momento, no como resultados anticipados.

Pero la fotografía disponible ya deja una señal clara: la próxima lucha por el poder político dominicano podría depender menos de la fidelidad automática a las siglas y mucho más de la capacidad de cada liderazgo para conquistar a quienes todavía no han decidido a quién entregar su voto.

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