Santo Domingo, 10 de octubre de 2026. El aumento de los combustibles anunciado este viernes por el Gobierno dominicano llega en un momento particularmente delicado para la economía. Mientras los mercados internacionales continúan afectados por los conflictos geopolíticos y las dificultades en el suministro de productos refinados, las autoridades enfrentan el desafío de mantener los precios internos bajo control sin comprometer una cantidad cada vez mayor de recursos públicos.
El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) dispuso un incremento de cinco pesos por galón en la gasolina prémium, que pasa a venderse a RD$358.10, y de doce pesos en el gasoil óptimo, cuyo precio alcanza los RD$318.10. La medida estará vigente desde el sábado 10 hasta el viernes 16 de octubre. También se registraron aumentos en el combustible de aviación, el kerosene y dos tipos de fuel oil.
Aunque las autoridades conservaron sin variación la gasolina regular, el gasoil regular y el gas licuado de petróleo, el ajuste vuelve a despertar una preocupación recurrente: ¿hasta qué punto puede el Estado continuar absorbiendo el encarecimiento internacional de los combustibles y cuánto de esa carga terminará llegando al presupuesto de los dominicanos?

Un aumento que responde a presiones internacionales
La República Dominicana enfrenta un escenario energético condicionado por acontecimientos que se desarrollan fuera de sus fronteras. Las tensiones en Oriente Medio, las amenazas sobre las rutas marítimas y las interrupciones en la producción petrolera han provocado nuevas presiones sobre las cotizaciones del crudo y sus derivados.
El viernes 9 de octubre, el petróleo Brent terminó la jornada en US$104.72 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cerró en US$91.85. Según Reuters, las cotizaciones estuvieron influidas por la paralización de parte de la producción estadounidense en el golfo de México ante la proximidad del huracán Isaias, además de la persistencia de riesgos geopolíticos en Oriente Medio.
Sin embargo, el comportamiento del petróleo crudo no explica por sí solo los precios de la gasolina y el gasoil. El costo de los combustibles refinados también depende de la disponibilidad de las refinerías, las condiciones del transporte marítimo, la demanda internacional y los márgenes de procesamiento.
De hecho, el MICM explicó que la reducción de la producción en algunas de las principales refinerías que abastecen al país ha mantenido elevados los precios de los derivados, particularmente del gasoil óptimo. Esto significa que una eventual disminución del barril de petróleo no necesariamente se traducirá, de manera inmediata, en una reducción equivalente de los precios en las estaciones de servicio.
El subsidio que sostiene los precios nacionales
Detrás de cada galón que conserva su precio existe una intervención económica del Estado. Para la semana del 10 al 16 de octubre, el Gobierno anunció una asignación de RD$1,525.4 millones destinada a evitar que la totalidad de las presiones internacionales se transfiera a los consumidores.
Con esta nueva partida, el monto acumulado de los subsidios a los combustibles se aproxima a RD$38,200 millones durante 2026, una cantidad considerable que refleja el esfuerzo fiscal requerido para mantener relativamente estables los precios de productos esenciales para el transporte, los hogares y la actividad económica.
La magnitud del problema había sido advertida por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, durante una intervención ante empresarios de Santiago el pasado 29 de septiembre. El funcionario explicó que, de mantenerse las condiciones internacionales, el subsidio podría alcanzar los RD$50,000 millones al finalizar el año.
En aquella exposición indicó que el petróleo WTI había aumentado un 68 % respecto de comienzos de 2026, mientras que el precio internacional del diésel registraba un incremento del 130 %. La diferencia permite comprender por qué los derivados pueden representar una presión fiscal superior a la que sugiere el comportamiento del crudo.
La decisión gubernamental plantea, por tanto, un dilema económico. Mantener los subsidios generalizados ofrece protección inmediata frente a la inflación, pero prolongar indefinidamente un gasto extraordinario reduce el margen presupuestario para atender otras necesidades nacionales.
No se trata simplemente de escoger entre aumentar los combustibles o proteger a la población. El verdadero desafío consiste en determinar qué proporción del aumento debe asumir el Estado, cómo distribuir esa protección y cuáles sectores necesitan mayor respaldo.
El presupuesto familiar frente a los nuevos precios
Para una familia dominicana, las discusiones sobre los subsidios y la sostenibilidad fiscal adquieren otro significado cuando llega el momento de abastecer el vehículo. El aumento de cinco pesos por galón en la gasolina prémium representa un gasto adicional de RD$75 en una compra de quince galones. Si ese consumo se repite semanalmente, el incremento equivale a unos RD$300 en cuatro semanas, suponiendo que el precio permanezca sin variación.
El caso del gasoil óptimo resulta más significativo por la magnitud del ajuste. Un conductor que adquiera cincuenta galones pagará RD$600 adicionales respecto de la semana anterior. Para una empresa que opera varios vehículos, la diferencia puede alcanzar cantidades importantes, dependiendo de su consumo y de la frecuencia de abastecimiento.
Precios de los combustibles
Vigentes del 10 al 16 de octubre de 2026
| Combustible | Precio RD$ | Variación |
|---|---|---|
| Gasolina prémium | 358.10 | ▲ RD$5.00 |
| Gasolina regular | 317.50 | Sin cambio |
| Gasoil óptimo | 318.10 | ▲ RD$12.00 |
| Gasoil regular | 270.80 | Sin cambio |
| GLP | 135.20 | Sin cambio |
| Avtur | 344.59 | ▲ RD$10.94 |
| Kerosene | 387.20 | ▲ RD$7.10 |
| Fuel oil #6 | 183.02 | ▲ RD$2.26 |
| Fuel oil 1 %S | 219.67 | ▲ RD$6.92 |
Fuente: Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM).






