En el marco del debate político interno, quienes valoran positivamente las recientes declaraciones de Jesús «Chú» Vásquez Martínez sobre la trayectoria de David Collado consideran que sus palabras contribuyen a esclarecer aspectos organizativos e institucionales del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Desde esta perspectiva, sus planteamientos ponen de relieve la importancia de reconocer el trabajo de la militancia, diferenciar los tipos de liderazgo y promover una discusión abierta sobre el futuro de la organización.
Fortalecimiento de la institucionalidad y las bases
Quienes respaldan esta postura sostienen que la distinción hecha por Vásquez resalta la importancia de la militancia orgánica. Argumentan que un partido político sólido debe valorar el trabajo constante de sus dirigentes históricos y de base, responsables de sostener las estructuras y las actividades cotidianas de la organización.

En ese sentido, consideran que el reconocimiento partidario no debe limitarse a los liderazgos que adquieren notoriedad mediante candidaturas de elección popular, sino que también debe extenderse a quienes han dedicado años al fortalecimiento institucional del partido.
Diferencias entre liderazgo público y partidario
Los defensores de este enfoque consideran positivo que se establezcan diferencias entre los distintos roles políticos. Según esta visión, reconocer a David Collado como una figura destacada de la vida pública y de la gestión gubernamental no disminuye sus méritos ni su trayectoria.
Lo que se plantea es que las labores de organización, conformación de comités y movilización interna han correspondido tradicionalmente a dirigentes vinculados directamente con las estructuras partidarias, quienes han contribuido a construir la identidad y las bases del PRM.
Un debate interno de cara a 2028
Otro aspecto señalado por quienes comparten las declaraciones de Vásquez es la conveniencia de abordar estos asuntos con transparencia, especialmente ante los procesos políticos previstos para 2028.
Desde esta perspectiva, discutir las diferencias entre popularidad, posicionamiento en las encuestas y trayectoria orgánica constituye un ejercicio de madurez democrática. También permite que la militancia reflexione sobre el tipo de liderazgo que considera más adecuado para conducir la organización.
No obstante, las declaraciones han generado opiniones encontradas dentro del oficialismo. Mientras algunos dirigentes respaldan la importancia de reconocer el trabajo partidario, otros defienden la vigencia del liderazgo de David Collado.
Estas posiciones reflejan la diversidad de criterios que conviven dentro del PRM en torno a su organización interna y a los liderazgos que participarán en los próximos procesos políticos.






